Un día cualquiera (martes) en Blended One: Aventuras en el campamento de verano
Hoy, nuestros pequeños emprendieron una aventura inolvidable en el Campamento Kupugani. El día comenzó temprano, con los entusiastas campistas levantándose a las 7:00 a. m. para limpiar sus cabañas. Después, se reunieron para una asamblea comunitaria donde escucharon una cita inspiradora y recibieron anuncios importantes. Luego, llegó la hora de un abundante desayuno de huevos revueltos, bagels y cereal para recargar energías y comenzar el emocionante día que les esperaba.
Tras el desayuno, los campistas se sumergieron en su primer módulo sobre diversidad. Esta dinámica sesión incluyó actividades como el juego de los cinco dedos y la identificación de grupos, fomentando la comprensión y la aceptación entre ellos. Posteriormente, se dividieron en grupos para las actividades matutinas. Algunos pintaron y elaboraron pulseras en el taller de manualidades, mientras que otros realizaron paseos por la naturaleza o practicaron tiro con arco. La variedad de actividades garantizó que todos disfrutaran.
Diversión por la tarde y reflexiones al anochecer
Tras un merecido descanso para almorzar y una siesta, la tarde estuvo repleta de emocionantes actividades en el campamento. Desde apilar cajas hasta pasear por el río y jugar en el lago, los campistas se divirtieron muchísimo explorando la naturaleza. Más tarde, tuvieron la oportunidad de visitar La Tienda, la tienda del campamento, para comprar dulces y recuerdos. Después de otra deliciosa comida preparada por la señorita Natasha —esta vez enchiladas de pollo, ensalada y judías verdes—, el día culminó con una emotiva sesión de "Presentación y Conversación sobre la Diversidad", seguida de divertidos juegos como el torneo de Nukum y el juego de las 9 casillas en el aire.
Al atardecer, los campistas regresaron a sus cabañas para disfrutar de un momento de reflexión. Participaron en actividades como "Manos Felices" y compartieron historias de vida, fortaleciendo así sus lazos con sus compañeros. A las 10:00 p. m., con las luces apagadas, los campistas se durmieron, con la mente llena de las aventuras del día y la ilusión por lo que les depararía el mañana. Al recordar este día inolvidable, no podemos evitar preguntarnos: ¿Qué recuerdos y amistades duraderas forjaron nuestros hijos durante su estancia en el Campamento Kupugani?


